Nueva ley de vivienda 2021

No hay límite al precio de los alquileres

El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana es quien diseña la ley, y ya dejó claro su punto de vista: “La vivienda es un derecho, pero también un bien de mercado”, y parece que en su propuesta prima lo segundo. Ábalos ha descartado fijar un límite al precio de los alquileres. La justificación es que esta medida, según su equipo, no ha logrado resultados en otros países o ciudades donde se ha aplicado. Al contrario, afirma, lo único que ha conseguido es reducir la oferta de inmuebles que salen al mercado del alquiler, uno de los principales argumentos de inmobiliarias, fondos de inversión y patronales del alquiler, que aseguran que el alza de precios solo depende de la escasa oferta y la gran demanda.

Menos impuestos para los propietarios y rentistas

Ábalos asegura que es más partidario de “incentivar” que de “prohibir”, aunque hay pocos incentivos más fuertes para aumentar los precios que una burbuja, la que subió un 50% las rentas en los cinco años previos a la pandemia, algo que solo ha logrado revertir, en parte, la coyuntura impuesta por la covid-19.

Entre derecho y negocio, Ábalos elige negocio, uno que reduzca los precios. Su propuesta habla de deducciones fiscales de hasta un 30% más (llegando al 90%) en el rendimiento bruto para los propietarios que alquilen sus viviendas en zonas tensionadas con una reducción del 10% del precio según su último contrato. Dice que la pérdida de beneficios del arrendador se compensa con el ahorro de impuestos en su declaración, en la que incluso saldrían ganando mínimamente. Todo con tal de evitar que los propietarios —grandes o pequeños— dejen sus viviendas fuera del mercado del alquiler.

Además, también pone sobre la mesa deducciones del 10% y el 20% para quien oferte viviendas en zonas de precios altos, para quien las ofrezca rehabilitadas, a familias vulnerables o a menores de 35.